jueves, 2 de junio de 2022

qué es el deseo (preguntas)

 ¿es una herramienta para poseer?

es tangible

físico

es una corriente eléctrica

¿es cuantificable?

¿se puede dejar de desear?

¿no es como una ola que te arrastra por encima hasta que te hace chocar contra las rocas

y no es la razón, una escoba que barre todo eso bajo la alfombra

que intenta explicar algo que no aspira a tener sentido?

cómo derribar ese gran muro de la razón por miedo 

a que el deseo arramble con todo

por qué cohiben a sus mujeres para que no deseen

quienes ya lo han conocido todo

por qué privar del deseo a quien no lo ha conocido nunca

por qué mi cuerpo quiere desear

y mi cabeza quiere parar

cuál es el miedo que entraña ese sentimiento físico

por qué parece que en el extrañamiento no es posible desear

en la falta y en el vacío, el deseo solamente rellena un hueco

el deseo es una gran corriente de aire que agita el pelo. 



 


sábado, 21 de mayo de 2022

quién soy yo para

quizá mi obsesión más grande en la vida sea encontrar otros cauces, otras formas.

detesto la palabra alternativo, pero en la RAE es "que difiere de los modelos oficiales comúnmente aceptados"  y aparentemente, esta elección supone también la aceptación de todas esas cosas, estoy de acuerdo.

hace años que acepté esa condición. si no, no estaría escribiendo aquí, después de todo.

el hecho es que a veces me pregunto, si no habría sido más sencillo hacerlo fácil.

a la forma convencional.

haber lanzado piedras contra el mismo tejado. esperando alguna vez, que el mismo sitio sintiera que yo estaba ahí, con un interés específico en ese momento.

en su lugar, he decidido llamar a todas las puertas a la vez. nunca tengo la sensación de que se abra ninguna.

no es una derrota. es una observación.

me gustan las líneas tangentes. si tuviera que escoger una por la que caminar. 

pero no me gusta compararme con nadie que también camine por ellas. no me gusta compararme con nadie que camine por las líneas. creo que cada persona elige por qué cuerda camina.

sin embargo, a veces tengo ese deseo de unirme a todo lo que he renunciado, aunque sea por un momento, para preguntarme si habría sido mi vida de otra manera, si habría, en fin, funcionado, mi forma de hacer las cosas, enfocada a una sola puerta.

no es que el tiempo se haya agotado. es más bien, un temor, una pregunta sobre mi falta de ambición, una pregunta de dirección, una llamada de atención hacia mí misma, porque necesito aceptar que he de escoger.

también es una disculpa por no ser capaz de aceptar del todo mis decisiones. a veces me gustaría escoger y decir, ah, ya, ya he escogido. qué mas da lo que pase. hablar, ponerme en pie, si lo necesito. 

arriesgarme, que el mundo me vea. 

que hablen, que hablen, y no escuchar nada. solamente pensar, lo he hecho.

quién soy yo para hablar, escoger, elegir, comentar, juzgar, de todas maneras. yo he elegido otras formas de hacer mi vida. 


 

jueves, 28 de abril de 2022

serotonina

 que por qué me gusta la literatura

por qué es lo único que le da sentido a mi vida algunos ratos

sábado, 23 de abril de 2022

Escuchar Norwegian Wood con unos cascos de la Renfe

Los cascos de la Renfe huelen a tren. Han estado guardados durante años esperando en algún momento, salir de ahí. Y los he sacado para escuchar Norwegian Wood, a la espera de unos cascos que me he dejado en otro lugar. 

Si uno cierra los ojos con la suficiente fuerza, puede imaginar que los cascos están clavados en la radio del tren, que pasa su hilo musical en lugar de una canción de Los Beatles. El sonido lejano de la música mezclado con el ventilador, que intenta sacarme del calor, me da la sensación de una banda sonora, en la que la música no va a estar nunca lo suficientemente alta.

Haruki Murakami tiene una relación estrecha con los trenes. Desde Underground, libro de no ficción que dedicó a entrevistas de supervivientes del accidente de gas sarín en el metro de Tokio, pasando por su chico-sin-color-ingeniero-ferroviario a la constante presencia de viajes en tren en todas sus novelas. ¿Serán los trenes algo común en la idiosincrasia de los escritores de Tokio? No recuerdo que nunca han sido especialmente importantes en otros autores, salvo para transportar a sus personajes de un lugar a otro. En los libros de Murakami, los trenes desplazan las historias. Tiene la capacidad absorbente y muy americana de fetichizar cotidianidades, sin que eso le haga parecer especialmente frívolo. Pienso. 
 
El caso es que Tokio Blues tiene cumplido el objetivo perfecto de lectura veraniega. Entre el tránsito del sueño caluroso en el que no se duerme y se sueña mucho y la ligereza de un libro que quiere leerse en un par de días. Esta novela transporta a un bosque veraniego en Kioto, en el que un sanatorio convierte las conversaciones en charlas en voz baja y momentos de lectura para La Montana Mágica de Thomas Mann. Pero también a una residencia de estudiantes con postales de puentes, glaciares y un personaje llamado Tropa-De-Asalto que hace gimnasia frente a una bandera izada y regala luciérnagas. También a la azotea de una biblioteca familiar desde la que se ve un incendio, o a esa tienda de udon detrás de la estación de tren en la que se come el mejor udon de Tokio. Genera esa inquietud de querer entender a las personas que más queremos. 
 
Es difícil, pero más aún lo es si nosotros no nos abrimos a que nos comprendan. Es la historia de aprendizaje de la vulnerabilidad y la responsabilidad. La necesidad de sentir dolor por nuestras decisiones, o lo que es lo mismo, tomar responsabilidad de lo que hacemos, en lo que flota el protagonista de la novela. 
 
Cerrarla es como quedarse dormido en un avión, como el protagonista al principio de la novela. Leerla, como el sueño en el vagón silencioso que hice en tren, con mis cascos de la Renfe mientras sonaba Norwegian Wood.



Momentos de lucidez

 La incapacidad del mundo para variar un ápice me ha decepcionado y por eso estoy deprimida.

O al menos, eso me digo yo.

Eso encubre un montón de problemas sin solucionar, principalmente, que me ha enfadado que me hayan vuelto a confundir con un hombre, que el sexo no es una cosa importante en mi vida, con lo que acceder a socializar y a relacionarme románticamente es muy difícil y que me estoy quedando sin motivos en mi vida para deprimirme y autocompadecerme.

Entonces, llegado a este punto, he pensado que tal vez podría sencillamente aceptar que me siento mal y seguir con mi vida, tratando de solucionar los problemas uno por uno, como me sugieren artículos de internet, post de instagram varios, mi psicóloga, que la última vez me dijo que la aconsejara en internet, pues es verdad que es una buena psicóloga, la recomiendo mucho.

Pero no me da la gana seguir con mi vida tal como es. Fingir que sigo adelante. Me quiero dar cabezazos una y otra vez, quiero pincharme y sangrar, llorar mucho, sentir dolor, sentir que soy una putísima mierda (adjetivo rimbombante). Resulta que aparentemente, cuando me concentro en ello, estoy aceptando que existo, estoy hablando conmigo misma, estoy dejando de ser un reflejo de un cuerpo humano.

Solamente necesito eso. Creo que mucha gente necesita solamente eso. Reconocer que al final no hay nada. Aun así, encontrar en esa tristeza una respuesta, como si dijera que, estamos todos condenados, pero que en esas barras metálicas que son nuestra mente, nuestra destrucción, nuestra vida, a veces triste, a veces no tan triste, asoma a veces algo de lucidez. Como estas líneas.




martes, 8 de febrero de 2022

3 de marzo de 2020

TEngo ansiedad otra vez
me aprieta el pecho
escucho a christine
Creo que hacerlo todo bien
es hacerlo todo al revés
estoy confusa y me siento tan mal
como si hubiese vuelto a los trece
quiero explotar porque
estar feliz para mí es perderme
y perderme es lo peor que puedo hacer
perder el control ...........
..................................
.............................................................................................................._ 





a LINE

burned emotionally
it's 15:20 and i can't handle anything
I just can being lay down this place
while my bones are soaking
i won't go outside
won't go to the doctor
won't call you because i'm not
i'm the tightrope walker
on this fake and depressing expectations
on my own views of who i am
and now i'm so fucking tired
so i'll be drowning
on this cozy moment that goes down to the death


nosequé

la ansiedad es un mecanismo de defensa
de mí hacia mí misma
la ansiedad es un concurso en el que solo participo yo
la ansiedad es un pozo gigante que es solamente un reflejo
la ansiedad es querer que todo vaya bien
cuando todo va bien
vaya cosa, entonces, la ansiedad
que no me sirve para nada sino para llorar


pajaritos mecánicos / abril 2020


La última vez que te di la mano
atardecía y te veía tan guapo
Madrid podría ser La Dolce Vita
 y es ahora un apocalipsis.

Mientras esperamos a que amaine
nos refugiamos en nuestras alas.


Pájaros a los que arrojamos

migas de pan

nuestros miedos y deseos.

Tendremos nuestra cabaña
en acantilados irlandeses

o en campanarios góticos.

Gracias por ver

lo orgánico en lo inventado.