sábado, 7 de agosto de 2021

Un objeto

 Es fácil pensar en la época estival como una época de paseo en bicicleta. Quizá no puedes acceder a ella, pero te tumbarás en el sofá a dormir acompañado de la Vuelta Ciclista. Me gusta pensar en esos ancianos que veo todas las mañanas en mi pueblo, con sus bicicletas de ruedas delgadas, corriendo por el pavimento caliente del verano, agarrada la caja de frutas al asiento trasero, sujeta con unos pulpitos o unas bridas. Lleva el pan y la compra de la tienda. Yo lo hago a veces con las medicinas. Vuelvo a coger la bicicleta de los frenos duros y la luz en dinamo que hace ruido al encenderse. Cincuenta años más tarde de la primera vez que se utilizó, pienso en cómo sería el momento en el que mi abuela la recibió el día de su boda, que hoy está aquí, rodando por el pavimento que fue entonces tierra, del color oxidado, que entonces fue verde, todavía en mis manos, que fueron las de mi abuela, paseando en bicicleta.

 


 

viernes, 11 de junio de 2021

¿Olvidar?

 A veces olvido no pulsar esa carpeta de fotos cuando estoy en el ordenador. Lo olvido varias veces, logrando así que me lleve al lugar en el que estuvimos un verano antes de que te fueras. En aquel momento, llevabas sombrero y estabas más delgada de lo normal, pero sonreías mucho. Siempre lo hacías. He vivido tu vida a través de un cristal, como en un sueño. Ese sueño era tuyo y de todo el mundo. Lo cumpliste, al menos, durante unos instantes de vida. Jamás lograste ser bibliotecaria, pero a veces, olvido guardar pequeños objetos que me diste y que aparecen por casa; un marcapáginas, un libro. Pienso entonces que cumpliste el sueño de crear cosas para todos nosotros. De habitar el mundo todo el tiempo. Olvido no recordarlo.

 Propuesta de relato #SueñosdeGloria de Zenda Libros 




martes, 6 de abril de 2021

El tiempo, circular, que nos ha unido

 El tacto a través del cristal

o de tus manos

Limpia la mente que sabe de todo un círculo

Nunca termina esta tonta sensación

Las emociones bajando en cascada por mis manos

O tus ojos, azules,

 tu boca, amplia.

 Hay días como hoy que levanto como un gato aplastado

en los que lo único que me confirma que estoy con vida

 es ver mi sombra

y entre la cafeína y la teína que no tomé, y con todos mis referentes lejos

suspiro con profundidad

puedo ver efectivamente mi yo con los demás desplegado de mí misma

como un ave

batiendo las alas, girando en círculos, buscando la carroña que abandona mi silencio

donde una broma planeada me parece algo normal.

Después de la quietud viene la tormenta 

y yo, mareada en un barco pecera

veo las olas llevarse la vida que me lleva.

 


 


 


viernes, 19 de marzo de 2021

Ojos verdes y redondos como los gatos

 Desperté aterrada porque no escuché los gallos

Ni los grillos, ni los ladridos de los perros

Hay una senda oscura que une a la noche y a la rutina

La única luz, una lámpara en forma de pingüino

Que ya no titila

Y escurren unos guantes una bayeta húmeda

Y discurren unos ojos por la verdura de la menta

Todos cuidan de un vacío que debería rellenarse

Yo misma, visualizo un cacareo imaginado

La costra auditiva de la infancia 

Imagina una higuera, una parra, un gallo

 

 



lunes, 1 de febrero de 2021

Cefalea

 Anuncian nueva cepa de covid en Reino Unido

escucho la Zowi a las cuatro de la mañana

A falta de entregar un trabajo antes de las diez

solo tengo ganas de llorar y llorar

hoy por hoy, cualquier deseo es un privilegio

lo único que parece funcionar es 

querer estar vivo 

 

Como decía aquella película

el mundo es como nosotros lo hacemos

Escuchar a Elton John, beber tila, teñirse el pelo

Así como no encuentro el injusto afecto

hay una madriguera de cafeína y palabras

Y un pequeño lugar en mi pecho, entre órganos que palpitan

donde la nueva borrasca no llegará nunca

donde nunca llueve. 










martes, 1 de diciembre de 2020

mayo de 2020

la noche huele a sándalo
mi ropa, a cerveza tirada encima, a cenicero
voy con el corazón roto sintiéndome importante
como si no fuera más que sentimientos horribles
la ropa se mueve de una silla a otra
tengo un agujero en el estómago
hambre y tristeza
pienso en acordeones y en sevdah
pienso en beber, me emborracho
me siento triste, me duermo
dejo el incienso prendido
la noche huele a sándalo al menos




martes, 17 de noviembre de 2020

Ciudad muerta

Esta ciudad muerta es como un rompecabezas. Levantar la cabeza abre recodos, rascacielos creados en desniveles que desembocan en puntos muertos. Escaleras que no llevan a ningún sitio. Arriba o abajo. Esta sensación es aún más evidente cuando es de noche y llueve. Las luces iluminan todo lo que se utiliza o se habita, y la oscuridad todo lo que existe pero es de paso. Los edificios conviven con casas viejas y comentarios sobre la crisis. El ladrillo mojado por la lluvia y los carteles de los negocios de barrio que sobreviven, pintados a mano o en cristal. Aún aquí los lugares se llaman con nombres propios y los kioskos pueden ser mercerías. Las pintadas de las paredes son como una hiedra espesa en las fachadas y el abandono es tan familiar que no es extraño encontrar todo tipo de objetos en repisas, escalones, portales, bordillos o parterres, llenos de colillas. 
La ciudad muerta no busca ser perfecta, y en su herida de muerte reside la poesía que los forasteros ven en ella. El romance de no conocer su pasado, ni permanecer lo suficiente para su futuro. La poesía de un presente subjetivo, que pervive por eso mismo. Porque la realidad es que esta ciudad herida ha sido herida de muerte, y lo que la hirió en el pasado ha buscado otra forma de sobrevivir. Esta ciudad es un cadáver que espera a su propia descomposición. Tardará generaciones en empezar a oler, y para entonces, los que vivan en ella morirán con ella. 
 
 

 

viernes, 16 de octubre de 2020

Por eso yo, hija, recuerdo

 Pasando la casita de vigía hay un camino descendente de tierra, con un viñedo a la izquierda y un campo de centeno sembrado a la derecha. Por encima del centeno dorado se estrelló, en 1992, un Mirage F1 Ala 14, con el resultado de un muerto, no se sabe si en esta viña, o en el sembrado. Los vecinos salvaron un piloto, el otro murió fatídicamente. La madre de tu tía recuerda la sensación de un terremoto; cómo las vigas de madera temblaban bajo el tejado. Yo estudiaba con las monjas en una de las escuelas esparcidas por el pueblo. Era pelirrojo, mis amigos me comparaban con Tintín. Cuarenta años después, pusieron una gran bandera y una condecoración. Nadie se acuerda de lo que pasó porque el suelo mullido esconde el rastro del pasado. Por eso yo, hija, recuerdo.


 

viernes, 18 de septiembre de 2020

doler/me

vivir es una serie de duelos
pelear contracorriente, decir muchas chorradas
arrepentirte de lo que hiciste esa noche hace cinco meses y flagelarte por ello
(dolerte)
el abandono de tu vida de otras personas, la persona o lo que fue contigo
1. negación
2. ira
3. negociación
4. depresión
5. aceptación
el duelo de otros, tú lo aceptas pero otros siguen enfadados
esas escenas nocturnas en las que el frío te paraliza y la ansiedad te asfixia
darte cuenta de que todo está conectado, pelear contra las emociones
los duelos son siempre concatenaciones de golpes pero
algunos se detienen y otros siguen tocando en zonas sensibles
como las rodillas que tiemblan con las tormentas
lo importante es que esté el faro prendido
si no duele no va a sanar



lunes, 6 de julio de 2020

heterónimos

en esta identidad que se despliega
soy más que un apellido, estoy lejos
nadie podrá negarme jamás ser literata, una mujer de letras
ser el valiente cordero que se sacrifica,
ser historiadora
mis problemas de identidad están resueltos mientras bailo con mis muertes
la muerte de mi yo del pasado, la muerte de laura, la muerte de efímera
corresponden en efecto a partes de mí que me generaban dolor y que se exponían
al aire, para ser concretadas
y que son igual que el yo que está entre estas paredes de carne
de hueso somos todas, una declaración de pliegues y repliegues
no me siento nunca más aquella chica en un bungalow de madera que recorría la oscuridad entre las caravanas
todos mis problemas de identidad están resueltos en este momento
y como un poema suspiro
hacia la eternidad de esferas desconocidas
de nombres que son siempre lo mismo, pero dicen otras cosas.